De todo un poco

Un lugar para comentar lo cotidiano

  •  

    Marzo 2008
    L M X J V S D
    « Feb   Abr »
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31  
  • Elige el tema

  • Publicados

  • Meta

La frase

Publicado por ditonador en Marzo 13, 2008

Complacer a su padre fue lo primero que quiso hacer, cuando lo escuchó. No se lo dijo una sola vez, se lo decía cada vez que caminaban juntos. Lo tomó como un consejo personal. Sin duda alguna, esa frase lo marcó de por vida.

Esas épocas empezó a buscar líneas rectas en el suelo, las encontraba, las seguía, hasta que debía doblar, y buscar nuevas líneas para seguir su camino. Aprendió a mirar con detenimiento el suelo por donde caminaba buscando esas líneas que lo guíen, cuando no las encontraba, buscaba puntos de referencia, dos puntos de referencia que coincidan en el horizonte para de esa manera caminar hacia el objetivo. Llegaba al objetivo y buscaba dos nuevas referencias para caminar en línea recta.

Escuchando la frase de su padre, repensaba su vida y sus actitudes, y las cambiaba. Se concentraba en cada nuevo comportamiento, se ensimismaba tanto, que a veces parecía que no escuchaba nada. De esa manera cultivo en su vida algunos hábitos.

Era insoportablemente puntual, tenía su reloj siempre en hora, y no llegaba ni un minuto antes, ni un minuto después a sus citas, y junto a ese hábito creció la intolerancia a quienes llegaban antes de la hora y por supuesto toleraba menos a quienes llegaban después de la hora pactada.

Cuando le tocaba hacer alguna diligencia, no perdía el tiempo, no se distraía, iba directo a hacer lo que debía hacer y volvía adonde partió. De esa manera planificaba sus días y junto a ese hábito creció la intolerancia a quienes no planificaban o se distraían antes de acabar sus tareas.

Así empezó a transcurrir su vida, siguiendo líneas, mirando el reloj, sin perder el tiempo, a esto se sumaba que nunca falto a clases, cumplía estrictamente en la presentación de sus deberes, sin importar que comentario hicieran de él, ya sea de frente o a sus espaldas.

A medida que se acercaba el fin del colegio, no había ninguna duda, él seguiría una carrera de leyes, y así fue. Sin desviarse de sus incorruptibles  hábitos, terminó con honores sus estudios universitarios.

Como Licenciado en Derecho, nunca defendió a personas que consideraba culpables y por supuesto nunca acuso a un inocente. Peleó y gano todas las causas justas por eso los inocentes hacían largas colas para que el Doctor Peinado los defienda en los estrados judiciales.

Caminaba por el pasillo, rumbo a defender a otro inocente, pensando en su padre, ¿de estar vivo?, ¿estaría orgulloso de él? Recordaba la frase — ¡Camine derecho!— Mientras en los pasillos se escuchaba —ahí viene Peinado el Jorobado—

Escribe un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>